Que lo "gourmet" está pasando una etapa de esplendor en nuestro país
no es novedad para nadie. Ya es natural escuchar hablar a la gente de
los chef como si fuesen modelos top, conducen programas de TV, hacen
publicidad como líderes de opinión y hasta aconsejan platos de cadenas
de comidas rápidas, en una espectacular ambigüedad que solo la publicidad
puede soportar. Lo cierto es que mas allá de esa parte frívola, hay
una movida de fondo que está afectando lo cultural y las formas de consumir.
Si bien están las modas que cada tanto se introducen en nuestros hábitos
y algo dejan; como en su momento fue la onda verde y acostumbrarse a
comer mas sano, o anteriormente la dieta mediterránea que nos introdujo
el aceite de oliva, el sushi y los delivery, ahora aparece como una
estrella la "Cocina Argentina".
Es complejo definirla porque como en todos los aspectos culturales,
la gastronomía se vio influenciada por las distintas corrientes colonizadoras
y como los habitantes originarios no poseían un gran desarrollo en ese
aspecto padecemos de un "politeísmo gourmet" que nos está costando muchísimo
esfuerzo despegarla del asado y el dulce de leche.
La cocina tradicional siempre procede de los productos regionales y
de ellos dependen su variedad y sus sabores. En zonas mas tropicales
y calurosas, la riqueza de las materias primas colaboran a desarrollar
una cocina mas amplia y localista sin necesidad de fusionar productos
de otra región, igualmente por comodidad y comercialización del plato
final es siempre mas fácil trabajar con harina de trigo que de mandioca.
La influencia étnica también ha marcado a fuego la alimentación argentina,
en el noroeste la cultura incaica, en el litoral los guaraníes y la
cercanía de la selva; y por el Río de la Plata los españoles han desembarcado
también con sus recetas y manías. Como la alimentación popular es una
manifestación correspondiente al habitat, no es posible hablar de una
cocina nacional sino de la suma de las cocinas regionales y de colectividades
interrelacionadas debido a las constantes migraciones internas.
A esas prácticas de los conglomerados humanos aborígenes, se agregan
otras, adquiridas por el contacto con grupos vecinos, colonizadores
o inmigratorios. También repercuten aspectos sociales que, en alguna
medida, pueden estar vinculados con fatalidades geográficas o coyunturas
económicas.
En la Patagonia cargamos con "todas" las colectividades ingresadas
desde el Atlántico Sur, lo que bajó desde el norte y lo que se cruzó
desde la cordillera; como definir entonces en poco renglones "Cocina
Patagónica", y menos en un cartel de madera o en una vidriera.
Por eso señores comensales a tener paciencia y apertura de paladar para
ir absorbiendo toda esta información gastronómica, a ustedes queridos
colegas cocineros a investigar y crear para por lo menos dejar un legado
o mas ordenadas estas ideas, para que no sea simplemente una moda.
Leo Morsella Chef
chef@leomorsella.com.ar
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