Recuerdo que en mi época de adolescente varios consejeros, mayores
ellos, nos perseguían con esa frase que expresa que el ocio es el padre
de todos los vicios… ahora algo mas maduro podría agregarle un final
como…y madre de muchas creaciones y descubrimientos. A través de los
años de estudio pudimos conocer que mayormente los grandes inventos
surgieron en ocasiones de casualidades y accidentes, y en otros tantos
casos fruto también de investigación motivados en muchas situaciones
por "experimentaciones en estado de ocio". Para no irnos de demasiado
de tema y entrar en el que nos despierta grandes pasiones como la gastronomía,
lo enfocaré desde dos puntos de vista, Ocio Cocinero y Ocio comensal.
En el primer caso me refiero a esos momentos donde por la estacional
demanda de trabajo podemos dedicarle mayor tiempo a la creación, investigación
e innovación, esas cosas que en momentos "full" aterrizan en nuestras
cabezas pero imposible detenerse justo ahí para desarrollarlas, las
imaginamos pero quedarán en nuestro inconsciente hasta que pase la acción.
Luego sí llegaran momentos de relax junto a colegas para experimentar
e ir pensando en la carta que se vendrá la próxima temporada. También
existe ese ocio que a veces ronda lo peligroso cuando se extiende en
el tiempo improductivamente o en proceso creativo… casi un divague gourmet.
Prueba y error, capaz que queda rico, fíjate si te gusta…y cada tanto
algo revolucionario, además también está ese ocio que aparece cuando
estamos muy organizados, que nos sabemos las cosas de memoria, relajación
total…pero la cocina necesita ADRENALINA!!!!! O sea que va a durar poco.
Ejemplo mas mundano o cotidiano de esto también puede comprobarlo en
su casa cuando le dedica un tiempito extra a esa cena y comienza a revolver
la alacena en búsqueda de nuevas experiencias, o pierde mayor tiempo
en las góndolas del supermercado investigando etiquetas… eso pasa solamente
si está algo mas relajado, diríamos en estas líneas "ocioso".
Ahora…que pasa cuando el que está ocioso es el comensal? A mi parecer
lo mismo que a los cocineros pero del otro lado, o sea también se pone
investigativo, explorador, abierto a distintas propuestas y con ganas
de recibir algo que le sacuda el paladar para despabilarlo.
Entonces es el momento justo para que nuestras creaciones lleguen a
él, de creador a investigador, de ocioso a ocioso. Tampoco esta es una
nota para hacer apología del ocio, pero debo reconocer que más de vez
me gustaría tener un rato para eso, o hasta en ocasiones pienso que
no soy lo suficientemente inteligente para organizarme y "ociar" un
rato. Buen ahora hagamos una pruebita más, lea esta revista apurado
y a las corridas, o hágalo en un rato de ocio… compare y seguro le descubre
un montón de cosas nuevas.
Leo Morsella Chef
chef@leomorsella.com.ar |